12 de octubre de 2011

Texto - ¡Ay... mi vicio!

Sólo una onza de chocolate negro, puro, bastó para colmar mis pensamientos, para recordar la pasión que por ti sentía. Fuego; ardiente deseo de agarrar tu cabeza y tirar de tus pelos, suaves, y unir en un fogoso torbellino mis necesitados labios con tu tentadora boca. ¡Fuego! Meter mis juguetonas manos bajo tu camiseta, buscar tus hombros, presionar mis pechos a tu cuerpo y bajar mis manos por tu espalda arañando felinamente, mientras mis carnosidades te dejan marcas de maquillaje en el cuello destapado. ¡¡Fuego!! Susurrar en tu oído toda palabra que jamás te dije mientras humedezco tus pantalones…

Fuego, y me enciendo un pitillo entregándome a todos los vicios esta noche. Y aquí permanezco, en una esquina de mi habitación con mis cigarros, una copa, mi chocolate y en mis pensamientos… tu cuerpo.

29 de septiembre de 2011

Poesía - Número V

-Bienvenida al infierno- susurra a mi oído
una voz clandestina a las leyes de un hogar,
y siento en mi pecho un intruso torbellino
que no me deja, por momentos, vivir ni respirar.

Me corroe las entrañas agonía depresiva
que a mi alma araña, y sagra mi corazón;
sanguijuela de vidas son palabras altivas
cuando no hay ágora, consenso ni reflexión.

Me siento dentro de una terrible pesadilla
en la que no puedo gritar y despertar;
y sueño mi propio país de maravillas
donde cada historia tiene punto y final.

Aquí cada capítulo me aturde e incita
a juegos ridículos, la micropsia y el té,
mas no es la fantasía bonita la que excita
mi cerebro, sino aquello prohibido que no se
debe comer.

Poesía - Día 7

Soñaba con estar, y ya estoy,
ahora sueño con volver y no he vuelto;
soñaba con olvidarte, y viniste,
soñaba con tenerte... y he muerto.

Poesía - El fin del mundo ya podría llegar tranquilo...

...que al tenerte entre mis brazos nada ya es importante,
solo quiero seguir teniéndote conmigo
abrazado a mi pecho sin pensar en separarte.

Sigue siempre aquí, pues te quiero acariciar,
peinar dulcemente el cabello alborotado,
y dibujar en tu piel la silueta de tu rostro,
de tus brazos, de tu costillas, de tus bellos labios.

Labios de mis sueños, que soñé hoy y ayer,
unos labios que en fantasías con cariño palpé;
labios que deseo, labios que al cielo pedí,
labios que encontré, labios que en distancias vi.

Ya podría el diablo llevarse entera mi alma
que mi corazón seguirá postrado a tu existencia,
y mis sentimientos construyendo besos en el alba
sintiendo lo que siento sin necesidad de abstinencia.

Ya podría el diablo llevarse mi alma entera
que tus ojos seguirán siendo mi religión y ciencia,
amando así tu persona firme y austera
siempre, mientras el día a la noche acontezca.

2 de agosto de 2011

Poesía - Estrellas

    Tengo ganas de volar por el espacio,
de sentirme cerca de aquellas estrellas
o de su venturosa luz...
    Puesto que ellas son para mí tu madre:
fulgorosas, ideales y bellas,
y de las luces... naces tú.

    Allá hay un reino, un mágico palacio,
y en tu sala cuelgan fulgentes telas
y sueñas sobre abedul
    tus deseos y dudas abismales
que decoran enteras adeferas,
pues allá... eres sangre azul.